A las 8 de la mañana sonaba puntual el toque de diana despertando a los habitantes de QuinWest. Una hora antes de lo habitual. El motivo no era otro que coger el autobús que nos llevaría a nuevos lugares, lo antes posible.
A las 9.25h, un autobús nos esperaba a todos para llevarnos al inicio de nuestras excursiones.
- Los pequeños llegaron hasta Astún. Montados sobre caballos voladores (Telesilla) durante más de 10 minutos, llegaron a más de 2000 metros de altura para visitar los ibones de Truchas. Un auténtico paraíso natural donde esperaban decenas de caballos salvajes. Durante el día, hicieron juegos, canciones, comieron de Picnic y pasadas las 5 de la tarde, regresaron de nuevo a QuintWest.
- El grupo de medianos, hizo parada un poco antes de Astún. En este caso, Canfranc Estación esperaba la llegada de estos vaqueros. Hicieron una visita a la antigua estación internacional de Canfrac (anduvieron por caminos de hierro (antiguas vías), rastrearon antiguos vagones de tren, repasaron todos los almacenes de tren en busca de alguna piedra de oro e incluso estuvieron en la plataforma donde las máquinas de vapor cambiaban de dirección. Después, iniciaron el recorrido de vuelta hasta casa a pié. Pasaron por Canfranc Pueblo y por Villanúa. Llegaron pasadas las 6 y media después de recorrer unos 12km del camino de Santiago.
- Los mayores sin embargo, fueron los únicos que no regresaron al campamento de QuinWest. Hicieron parada en Canfranc pueblo donde iniciaron camino del ibón de Ip. Se espera su llegada el día 17 de agosto entorno a las 17h.
La noche fue mucho más tranquila. El Indio Chandami, envió una carta al campamento de QuinWest para premiar la labor de los chavales. De esta forma, organizó una gran fiesta nocturna para pequeños y medianos en el Saloon. Juegos de cartas, chupitos de “Whisky”, cócteles de “sangre valiente”, música country, humo y dos cancaneras… no faltó detalle en una fiesta que se alargó hasta las 12 y media de la noche.
Ponemos fotos del día para vuestro disfrute.